Los primeros síntomas de deficiencia de boro pueden verse en las hojas más jóvenes, que no se estiran correctamente y permanecen cortas y estrechas. Es posible que cerca de la punta de la hoja se desarrolle una ligera clorosis blanca/amarilla. Las siguientes hojas emergentes estarán dobladas, curvadas y casi blancas. Si estas hojas llegan a abrirse, buena parte del limbo se secará rápidamente. Cuando la deficiencia es grave, el crecimiento se interrumpe por completo.